Bolivia lloraba la partida de su más prominente estadista, el ex presidente Víctor Paz Estenssoro, muerto el jueves a los 93 años de edad en la sureña ciudad de Tarija, sumida ayer en una congoja general y donde serán inhumados los despojos mortales del extinto líder político.
El presidente Hugo Banzer, cuyo gobierno decretó duelo nacional de 30 días sin suspensión de actividades, encabeza el homenaje póstumo en medio de una romería de dirigentes políticos y miles de campesinos en la prefectura (gobernación) de Tarija, donde desde el mediodía se velan los restos de Paz Estenssoro.
"Ha muerto un hombre notable de la vida política del país. Además se ha ido un entrañable amigo personal", afirmó Banzer al cubrir este mediodía con la enseña patria el ataúd de quien fuera su aliado político en épocas de dictadura y democracia.
El ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-93), sobrino del líder de la revolución popular de 1952, dijo que "se va un gran servidor de Bolivia (..) espero que este momento doloroso sea un punto de encuentro entre los bolivianos".