El presidente del Tauro F.C., Carlos Martans, aceptaría que su club juegue el segundo partido de la final ante el Arabe Unido en Colón, si la ANAPROF así lo determina.
Aunque esa organización deportiva no ha oficializado que el partido del domingo 22 se realizará en el estadio Armando Dely Valdés. Todo depende de una reunión que la junta directiva de la entidad efectuará durante el transcurso del día.
En declaraciones brindadas ayer, Martans dejó muy claro que de jugarse el cotejo en Colón el Tauro debería recibir algún tipo de indemnización por los gastos incurridos arreglando su sede, el Giancarlo Gronchi.
Martans, máximo jerarca del Tauro F.C., enfatizó que la decisión final sobre este tema la tiene la junta directiva de la ANAPROF.
Agregó que lo correcto sería realizar el partido en el Rommel Fernández, "ya cumplimos jugando fuera de nuestra casa el pasado domingo, eso nos hizo perder mucho dinero", aseguró.
Declaró que no fue justo darle oportunidad al Arabe Unido de cumplir con las medidas de seguridad y al Tauro no.
El director del SINAPROC, Arturo Alvarado, cambió de opinión y ayer tomó la determinación de dar su aval para que el partido de este domingo se dispute en Colón.
Alvarado manifestó en esta ocasión que se hará una excepción, "queremos que los aficionados colonenses tengan la oportunidad de tener una final".
Subrayó que el Arabe Unido tendrá la responsabilidad de coordinar todas las medidas de seguridad.
Planteó que el onceno de la Costa Atlántica deberá cumplir el día del juego con una serie de requisitos de seguridad, entre ellos no sobrepasar la capacidad para acoger fanáticos en el estadio.
"Todas las solicitudes que le realizamos a la directiva del Arabe son fáciles de cumplir, no deben tener ningún problema, por eso cambiamos de parecer", aseveró el director del SINAPROC.
Un punto dejado bien claro por Alvarado es que no ha recibido presión de ningún tipo para dar su aval.