La vista judicial en el caso de Ferrari contra Mike Coughlan, el técnico de McLaren acusado de espionaje, fue cancelada ayer después de que el imputado accediera a confesar bajo juramento cómo adquirió los documentos secretos, según informa la prensa británica.
Ferrari inició su acción judicial contra el ingeniero y su mujer, Trudy Coughlan, quienes presuntamente se hicieron con un documento de 780 páginas que fotocopiaron en una tienda cerca de Woking, donde se encuentra la sede de la escudería británica.
La prensa inglesa contaba el hecho de que fue un empleado de la tienda de fotocopias quien dio el "soplo" a Ferrari cuando comprobó que los documentos eran confidenciales, según confirmó el abogado de Ferrari.