Senol Gunes, técnico de la selección turca, aseguró ayer que la semifinal que su equipo jugará, hoy, jueves, contra Francia es “más importante que la final” de la Copa de las Confederaciones.
“Enfrentarnos al conjunto anfitrión en el Estadio de Francia será una buena experiencia para los jugadores más jóvenes. Para mí, este partido es más importante que la final. Será una excelente prueba”, dijo.
El seleccionador turco aseguró que pensaba que su equipo concluiría la primera fase como líder del grupo y que se encontraría a Francia en la final, pero que no ha podido ser por el gol de penalti que encajó en el último minuto del partido contra Camerún.
“Francia es un excelente equipo, campeón del mundo en 1998. Ha sacado muchos jugadores de talento, la mayor parte de los cuales ha triunfado en el exterior. Posee un buen juego colectivo y mucha disciplina y, a nosotros, nos gustaría alcanzar ese nivel”, dijo el técnico al describir al rival.
Gunes recordó que en las dos ocasiones anteriores en que se han enfrentado, en Francia y en Estambul, su equipo fue goleado (4-0), pero se mostró convencido de que, hoy, “jugará mucho mejor”.
El delantero del Sedán francés, Pius Ndiefi, ocuparía la plaza del delantero del Mallorca, que regresaría a Francia si Camerún venciera a Colombia y se clasificara para la final.
El partido enfrentará a dos estilos opuestos de juego. Los colombianos quieren imponer su técnica frente a la fuerza y potencia de los africanos.
Para Maturana, la clave para ganar el partido será “jugar al toque y a la colombiana. Los cameruneses son muy bravos en el uno contra uno. Son más rápidos y más fuertes que nosotros. Hay que ganarlos a través de la sociedad”.
Por su parte, la selección francesa presentará a su mejor equipo contra Turquía, en busca de un título que la haga congraciarse con sus aficionados tras el fracaso del Mundial-2002, en que fue eliminada en primera ronda.
Después de haber hecho alternar mucho a sus jugadores en los anteriores encuentros, para el partido frente a los turcos, Jacques Santini debería contar con sus mejores hombres, exceptuando a los ausentes en la competición (Zidane, Makelele, Vieira, Petit y Trezeguet).
Francia ha ganado estos últimos años dos veces a Turquía por goleada (4-0 en ambas ocasiones), en 1996 y en 2000, pero eran otros tiempos.
Los aficionados y medios de comunicación galos sueñan con una final Francia-Camerún, pero Turquía y Colombia no han dicho su última palabra.