EL TÉCNICO Luis Fernando Montoya ha encarado con fortaleza la información de los médicos de que la parálisis de sus extremidades es irreversible.
Montoya, de 47 años, fue enterado de su condición por el neurocirujano Ignacio González, quien encabezó el grupo de especialistas que lo intervino en un hospital de Medellín.
El doctor González le explicó al técnico la situación en presencia de su esposa María Adriana Herrera.
Montoya, ex técnico del Once Caldas, último campeón de la Copa Libertadores, se encuentra en estado crítico desde el pasado miércoles a raíz de un par de disparos que le propinaron asaltantes cerca de la oreja izquierda y que le causaron daño irreversible en la médula espinal.
Además de la movilidad de brazos y piernas, la lesión afecta la respiración, según los médicos.
El ataque se produjo cuando la esposa de Montoya regresaba a su residencia ubicada en la población de Caldas, a las fueras de Medellín, tras retirar dinero de un banco y comprar regalos de Navidad para niños pobres. Los presentes fueron entregados en la noche de Navidad, se conoció.
"Le contamos a Luis Fernando de su parálisis y tuvo una reacción muy positiva, asumió su realidad con mucha fortaleza y deseos de superarse"", reveló González.
"Estamos esperando si hay una respuesta de sus músculos respiratorios que todavía no la hemos tenido. Necesitamos que la médula se deshinche para saber si va a dar respuesta respiratoria", indicó.
La clínica Las Américas, en su boletín de ayer domingo, consignó que "el estado del paciente prosigue siendo crítico, ha sido necesario mantenerle el soporte ventilatorio (respiración asistida) y su condición neurológica no ha presentado ningún cambio".
Los médicos reiteraron que existe la posibilidad de llevarlo a un centro especializado de Estados Unidos o Inglaterra si la condición no registra avances.
La Fiscalía estableció que el revólver con el que dos asaltantes dispararon contra el estratega Luis Fernando Montoya está registrado a nombre de un policía, esposo de la mujer que confesó integraba la banda.
"El policía aceptó que sí era su arma, pero aseguró que ella (su esposa) no tenía por qué tenerla en su poder, ya que él la dejaba siempre en su casa".
Luz Dary Yepes, de 31 años de edad, señalada por las autoridades como presunta jefe de la banda y esposa del policía cuya identidad se mantiene en reserva, confeso a los investigadores ``nosotros no sabíamos quién era (Montoya) pero si fuimos nosotros (autores del asalto)".
Montoya, ex técnico del Once Caldas, último campeón de la Copa Libertadores, recibió dos disparos cerca de la oreja izquierda que lo dejaron cuadripléjico.
El asalto se produjo el pasado miércoles, cuando la esposa de Montoya, Adriana Herrera, regresaba a su casa ubicada en la población de Caldas, cerca a Medellín. "Yo llegaba a la casa después de hacer unas compras para unos niños pobres. "Los hombres se me lanzaron y nos exigieron la plata, Luis Fernando introdujo una mano en el bolsillo y el tipo seguramente pensó que iba a sacar una arma y le disparó", precisó Herrera a la prensa.
"Le pido a Dios que los perdone. Yo los perdone, no guardo el menor rencor pese al inmenso daño que le causaron a un hombre demasiado bueno", dijo llorosa Adriana Herrera.
"Cuando me acerco a Luis Fernando abre los ojos, trata de sonreír, mata el ojo (guiña) y se pone a llorar. Le cayeron dos lágrimas", relató Herrera en la clínica Las Américas de Medellín.
"Trato de darle fortaleza, yo se que mi Dios nos va ayudar, dijo Adriana.
Técnico Montoya encara con fortaleza su realidad
El doctor González le explicó al técnico la situación de su grave estado en presencia de su esposa María Adriana Herrera.