- 2 triunfos (4-0 a Ecuador y 3-0 a Francia) en siete juegos suma Brasil en la era de Scolari.
- 2-1 cayó Brasil ante Inglaterra. Los otros cuatro juegos en la era de Scolari terminaron en empates.
Una pesadilla para cualquier aficionado brasileño es llegar al Mundial de 2014 y repetir el fiasco de 1950.
En ese año, la selección auriverde era anfitriona de la Copa del Mundo y alcanzó la final del torneo con una brillante campaña, pero perdió el último partido frente a Uruguay, en un duelo tristemente recordado en Brasil como el “Maracanazo”.

A pocos días del pitazo inicial de la Copa Confederaciones, que Brasil pondrá en marcha este sábado ante Japón, la Canarinha está envuelta en incertezas, con un equipo que no logra entusiasmar a su afición y que deja dudas sobre su capacidad de alcanzar el añorado sexto campeonato mundial en 2014.
El técnico Luiz Felipe Scolari asumió la dirección del combinado brasileño a fines de 2012 en sustitución de Mano Menezes, pero hasta la fecha los resultados no lo acompañan.
Más aún, “Felipao” despertó cuestionamientos con el equipo que convocó para la Confederaciones, en que dejó por fuera a jugadores consagrados del medio campo, como el veterano Ronaldinho, quien atraviesa un buen momento con Atlético Mineiro; Ramires, del Chelsea inglés, o Kaká, del Real Madrid.
Scolari explicó que optó por jugadores jóvenes sin gran experiencia con la selección para que ganen rodaje este año para llegar con más peso al Mundial 2014.
“En este grupo hay 14 o 15 jugadores que nunca estuvieron en un mundial de fútbol, pero que podrían estar en el próximo, en 2014. Ellos necesitan esta oportunidad (Confederaciones) incluso para poder analizarlos en una competencia que vale un título'', justificó el técnico Scolari al explicar la convocatoria.
Destacan en la lista el ariete Neymar, la mayor figura brasileña en la actualidad, junto a Fred, Hulk, Leandro Damiao y Bernard en la línea de ataque.
En la media cancha, Lucas, Oscar y Jadson le ganaron el pulso a los experimentados Ronaldinho y Kaká, mientras que en la defensa aparecen Thiago Silva, David Luiz, Dante y los laterales Daniel Alves y Marcelo.
Preparado para las críticas, el técnico admitió que incluso convocando a aquellos que la prensa reclama, va a ser atacado si el equipo no gana el próximo torneo.
La polémica no es nueva para “Felipao”. La última vez que dirigió a Brasil, cuando llegó de emergente antes del Mundial de 2002 en Corea-Japón, enfrentó a tirios y troyanos al negarse a convocar a Romario, un veterano y efectivo goleador en ese tiempo.
La suerte le sonrió esa vez y, sin el renombrado atacante, Brasil conquistó su quinto título mundial.