La campaña para las elecciones presidenciales de mañana, que contrastó con la violencia de los comicios del 7 de noviembre, concluye ayer sin concentraciones por las fiestas de Navidad.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) recordó que desde las 12.00 horas locales (18.00 GMT) está prohibido realizar propaganda política o encuestas electorales en favor de los dos candidatos que se disputarán la Presidencia.
Desde esa hora, los comerciales que promocionaban a los candidatos y sus planes de Gobierno dejarán de ser transmitidos en la radio y la televisión.
Alfonso Portillo, candidato del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), líder de la oposición, y Oscar Berger, del gobernante Partido de Avanzada Nacional (PAN), han decidido mantenerse al margen de las actividades políticas y celebrar, junto a sus familias, las fiestas de Navidad.
Por respeto a las tradiciones, Berger indicó que estará en su residencia reunido con familiares y hoy descansará en una finca de su propiedad en la costa sur, para meditar sobre las votaciones presidenciales de mañana.
En uno de sus últimos mensajes de cara a las elecciones, Portillo reiteró que espera que los guatemaltecos le ratifiquen el triunfo que le dieron en la primera vuelta del pasado 7 de noviembre, cuando sacó el 48 por ciento de los votos, contra el 30 por ciento de su oponente.
El candidato del FRG pidió perdón, incluido a Berger, si lo ofendió durante la campaña electoral y explicó que estas fiestas las pasará con su familia en la capital guatemalteca y no en su natal Zacapa.
La campaña electoral realizada por ambos candidatos fue tibia ya que se habían comprometido, de palabra y por separado, a evitar las agresiones que caracterizaron la propaganda de la primera vuelta.
El candidato del FRG se limitó a agradecer la confianza que le depositaron más de un millón de guatemaltecos que le dieron su voto, en tanto que el del PAN hizo un llamamiento a la reflexión y a la unidad.
Berger espera dar una sorpresa el próximo domingo porque, dice, confía en que el voto consciente y responsable sea para él "por el bien de Guatemala".
Sin embargo, las encuestas hechas la víspera dan como claro ganador a Portillo, un economista que respaldó el ex general golpista José Efraín Ríos Montt, quien gobernó de facto entre 1982 y 1983.
El presidente del TSE, Félix Castillo, aseguró que todo se encuentra preparado para la segunda vuelta electoral y que se prevé dar a conocer los resultados preliminares hacia la media noche del domingo.
Según Castillo, el hecho de que sólo haya una elección, la presidencial, facilitará el escrutinio.
En el centro de cómputos que el TSE instaló en un hotel capitalino están listas 30 computadoras para la recepción de los resultados de las votaciones, señaló.
El Tribunal Supremo Electoral no ocultó su preocupación por los cortes de energía que se han registrado en los últimos días en Guatemala y dijo que, de persistir, pueden perjudicar el normal desarrollo del escrutinio en algunos centros de votación.