Datos
Retorno
- Un equipo alemán no gana desde hace 12 años esta competición.
Estreno
- Será la primera vez que dos equipos germanos se enfrenten en la final.
Sorpresa
- El Borussia Dortmund no era favorito para llegar a la final.
Cifras
- 2001 año en el que el Bayern levantó su última Champions. En esa oportunidad venció al Valencia.
- 1997 temporada en la que el Borussia conquistó su primera copa en la principal competición de Europa.
- 2 finales en los últimos tres años ha perdido el Bayern Múnich, ante Inter y Chelsea.
Después de una década en la que Italia, Inglaterra y España han alternado el dominio del fútbol europeo de clubes, llega la hora de Alemania.
Bayern Múnich y Borussia Dortmund disputarán mañana la primera final puramente germana de la Liga de Campeones en el estadio de Wembley.

Alemania, cuyos éxitos siempre han estado más ligados a la selección que a las competiciones por equipos, está de moda.
“Jamás le he entregado un trofeo (de Liga de Campeones) a un club alemán durante mi mandato”, dijo recientemente el presidente de la UEFA, Michel Platini, tras recordar que la última victoria de un equipo alemán, precisamente Bayern Múnich, fue en 2001.

En el Mundial de Italia 1990, el artillero inglés Gary Lineker acuñó una frase de esas que sobreviven el paso del tiempo y que estos días se recuerda una y otra vez. Después de que la selección alemana eliminara a Inglaterra, dijo que “el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”.
Múnich y Dortmund cumplieron con la teoría de Lineker.
De la mano de Jupp Heynckes, Múnich disputará su tercera final en cuatro temporadas, la segunda consecutiva. El club, con cuatro copas en sus vitrinas, tiene una deuda pendiente con un título que no gana desde hace 12 años, cuando se impuso por penales al Valencia.
Desde entonces, Múnich cayó frente al Inter de Milán de José Mourinho en 2010, y el año pasado en su propio estadio ante el Chelsea.
La plantilla de Heynckes es básicamente la misma de anteriores derrotas, con algunas incorporaciones notables, como la del internacional español Javi Martínez en la media. Pero con el protagonismo indiscutible de Arjen Robben, Frank Ribery y los locales Thomas Müeller, Philipp Lahm y Bastian Schweinsteiger.
La velocidad de sus movimientos colectivos en defensa y ataque, llegando permanentemente al área rival con no menos de tres hombres, ha convertido al Múnich en una máquina casi perfecta. En la Bundesliga dejó al Dortmund, segundo clasificado, a 25 puntos de distancia y además toreó al multicampéon Barcelona en las semifinales europeas por 7-0 en el global de la eliminatoria.
“Creo que el fútbol ha cambiado, se ha vuelto más complejo”, explicó Heynckes, de 68 años, que abandonará el banquillo a final de temporada y será reemplazado por el español Pep Guardiola. “Por ejemplo es más rápido, tienes menos espacios libres y debes jugar en esos espacios más pequeños”.
“Además hay que presionar y seguir presionando”, agregó.
Si Múnich da cátedra con su fútbol eléctrico, Dortmund representa el atrevimiento a lo desconocido.
Con el carismático técnico Jurgen Klopp a la cabeza, Dortmund ha construido una plantilla de jóvenes perlas que nadie daba como finalistas de la Champions, sobre todo luego de quedar en el mismo grupo que Real Madrid y Manchester City.
Sin embargo, nombres como el del artillero Robert Lewandowski, Marco Reus, Ilkay Gundogan y el central Mats Hummels figuran ahora en la agenda de cualquier entrenador con dinero para fichajes. Por no mencionar a su estrella Mario Goetzequien se perderá la final por lesión.