Me decía un colega que Panamá no tenía hoy la obligación de golear a Nicaragua; pero, para mí, claro que sí tiene que hacerlo.
El equipo de Julio Dely Valdés, y no quiero saber de excusa alguna, debe derrotar, bailar y golear a los nicaragüenses, quienes al día de hoy no le hacen ni pizca de sombra a la Roja.
Con todo el respeto que se merecen nuestros rivales de hoy, Panamá debe y tiene que hablar en la cancha y ganarles por más de tres goles a los “nicas”, quienes la última vez que se enfrentaron a nosotros salieron derrotados por 2-0.
Hoy en día, el equipo de Julio tiene mucho más recorrido y maneja más automatismos, por lo que la victoria tiene que llegar sin problemas. Para mí, los tres puntos están del lado de acá, aunque no hay que fiarse de nadie.
Perder hoy significaría dar un retroceso de 20 años y, no solo eso, perder tres puntos de oro. Muchachos, salgan a golear.