Tiger Woods estuvo ayer cerca de terminar una ronda con 59 golpes, una de las pocas cosas que le falta en su historial.
En lugar de ello tuvo que conformarse con empatar la mejor marca de su carrera con 61 golpes, nueve abajo del par de campo, y construir una ventaja de siete luego de jugarse 36 hoyos en el Campeonato Mundial de Golf Bridgestone Invitational.
En búsqueda de su octavo triunfo en el Firestone Country Club, Woods inició el día con un birdie y un eagle. Registró dos birdie s más en los primeros nueve hoyos, luego tuvo cuatro seguidos al iniciar los nueve hoyos de regreso bajo una lluvia ligera.
Necesitando registrar solo dos bajo par en sus últimos cinco hoyos, falló putts para birdie de tres, cuatro y medio y cinco metros, pero salvó par en el último con un golpe desde 7.6 metros.
A pesar de todo, Tiger expresó que no se sentía presionado por tratar de registrar un 59 y dijo que no habría sido la primera vez en su carrera que lo logra. El 4 de abril de 1997, mientras jugaba una ronda de práctica de camino a su casa en Isleworth con su buen amigo Mark O'Meara, Woods disparó -13, para lograr el único 59 de su trayectoria, aunque este no es oficial.
“No me sentí incómodo por estar tan cerca de conseguirlo. La buena noticia es que ya lo he hecho antes. Después de todo un -9 no es tan malo”, aseguró Woods.
Por otro lado su compatriota Keegan Bradley, que tuvo una ronda de 68, es segundo con 134 impactos, igual cantidad que acumula el inglés Chris Wood.
Bill Haas, con un registro de 135, y Henrik Stenson con la misma cifra, siguen en la tabla de posiciones.