Tiger Woods ofreció señales esperanzadoras tras el primer cuarto (18 hoyos) del Abierto de Australia que ayer comenzó en Sídney: es octavo, a tres golpes del líder -el local Jarrod Lyle- y sin cometer “bogey” alguno.
Tiger firmó cuatro “birdies” (68 golpes), concentrados entre los hoyos 8 y 13, y se liberó de errores. El ex número uno del mundo no lo hacía desde el pasado 27 de enero, en su primera vuelta de 18 hoyos del 2011, en el Farmers Insurance Open (San Diego).
Casi nueve meses después, Tiger ha comenzado en Sydney igual de bien que lo hizo en su estreno de temporada, aunque en el resto de rondas completadas en 2011, el ex número uno del mundo y ahora en el puesto número 58 siempre signó, al menos, un “bogey” en sus tarjetas.
"Exactamente he estado golpeando como lo he hecho en casa. Solamente lo he transmitido a la cancha de golf", dijo Tiger.
Lyle manda con 65 golpes, pero empatan en la segunda plaza con 66 los estadounidenses Nick Watney y Dustin Johnson, tercero y quinto, respectivamente, en la lista de ganancias del PGA Tour.
Fred Couples, de 52 años y cuyo “caddie” (Joe La Cava) acompaña ahora a Tiger, es cuarto tras firmar 67 golpes.
El también estadounidense John Daly protagonizó un nuevo episodio polémico tras enviar seis bolas consecutivas al agua.