Transcurrido medio año de catarsis para Tiger Woods, producto de sus infidelidades, las dudas sobre las condiciones físicas del mejor golfista del mundo, siguen irresolutas a las puertas del Abierto estadounidense.
Por mucho que jugadores como el indio Arjun Atwal, uno de los que más cigarrillos pedía prestados en los Pro-Am, asegure tras entrenarse con Tiger, que el californiano está muy cerca de su mejor forma, nadie pone a su favor la mano en el fuego como antes.
El segundo torneo de Grand Slam del año regresa al extraordinario Pebble Beach (California), donde también compiten cinco españoles desde la discreción (García, Quirós, Jiménez, Cabrera y Pablo Martín), un colombiano al alza, Camilo Villegas, y dos argentinos, Rafa Echenique y Ángel Cabrera, este último campeón hace tres años.
Tiger ganó hace una década este Abierto en Pebble Beach, con una ventaja récord de 15 golpes. Desde aquella fecha histórica, la estrella agrandó sus proporciones y multiplicó exponencialmente sus ingresos y títulos.
Luego de sus problemas fuera de la cancha, Phil Mickelson aparece como favorito para conquistar su cuarto major y primer Abierto estadounidense. El mejor zurdo del mundo, que cumple hoy 40 años, nunca ha ganado este segundo "Grande" del año, aunque terminara segundo en cinco ocasiones.
Ahora Mickelson se enfrenta a su mejor ocasión para desbancar a Tiger y convertirse, por vez primera, en el número uno mundial.