Tiger Woods trató de infiltrarse dos veces en la foto oficial del equipo de Estados Unidos, reservada solo para los jugadores.
Fue un momento gracioso, que a su vez mostró en directo el relevo generacional y el paso del tiempo. Woods ahora no estará en la cancha, estará fuera de ella como uno de los cinco vicecapitanes de Estados Unidos, equipo que desde hoy medirá fuerzas contra Europa para quedarse con la Ryder Cup.
Tiger, que lleva 14 meses fuera del golf competitivo, tratará de ayudar a que los estadounidenses recuperen la gloria, la cual no han vuelto a ver desde 2008.
Los aportes estratégicos de Woods se han mantenido en secreto, a fin de que no se distraiga la atención de los protagonistas, los jugadores.
"Tiger mira las cosas desde un punto de vista tal vez un poco más alto que todos nosotros. Él nos ayudará mucho a tomar buenas decisiones", dijo el capitán Davis Love III.