Esta temporada de sorpresas y "upsets" nos brindará un partido lleno de controversia y sin la anticipación y expectativa que han generado algunos campeonatos anteriores.
Y es que por primera vez en la historia del BCS jugará por el campeonato un equipo el cual ha perdido dos partidos, los LSU Tigers y además un equipo de Ohio St. que perdió su penúltimo partido ante un equipo de Illinois que hace unos días perdió por 32 puntos ante USC.
Sin embargo, este es el juego que lo decide todo y sea como sea hay que coronar un campeón para esta temporada.
Este partido tiene todas las indicaciones de ser un juego completamente defensivo, ya que ambas defensas son consideradas las mejores de la NCAA.
Los Buckeyes tienen la defensa #1 mientras que los Tigers tienen la #3. Ohio St. solamente está permitiendo 225 yardas y 10.7 puntos por partido, pero considero que esos números pudieran estar un poco inflados, ya que los Buckeyes no han enfrentado ninguna ofensa dentro del top 25 del NCAA, gracias a que el Big Ten tuvo un año bastante mediocre.
Los Tigers tienen una defensa más probada, pues jugaron contra tres equipos con ofensivas dentro del top 25 (Kentucky, Florida, Arkansas), además de haber batallado en la conferenciamás complicada, la SEC.