La última jornada de la temporada regular de la NBA tuvo como grandes protagonistas al escolta Kobe Bryant, que con sus genialidades, le dio el título de división a Los Angeles Lakers y los Timberwolves de Minnesota se proclamaron campeones de la Conferencia Oeste por primera vez en su historia.
Los Heat de Miami le devolvieron la sonrisa al ex entrenador Pat Riley, ahora su presidente del equipo, al lograr de nuevo marca positiva y quedar cuartos en la Conferencia Este para estar en la fase final de la liga desde el 2001.
La frustración de la jornada la vivieron los Kings de Sacramento, que se quedaron sin el título de la División del Pacífico por no ser capaces de ganar primero a los Nuggets de Denver y luego a los Warriors de Golden State, equipo con marca perdedora y eliminado de la fase final, pero que les quitó el título al ganarlos 97-91.
Los Lakers ganaron el título de la División del Pacífico, y Bryant con 37 puntos y ocho rebotes fue el héroe con dos tiros increíbles y de auténtico genio.
Bryant, que en el partido ante los Warriors había establecido su mejor marca del año con 45 puntos, surgió en el Rose Garden para anotar dos triples, que forzaron la prórroga y le dieron el título de división a los Lakers.
El primero con un segundo para concluir el tiempo reglamentario y el segundo con el pitido final de la segunda prórroga ante la incredulidad de los seguidores de los Trail Blazers que perdieron por 105-104.
Los Lakers, que comenzaron la jornada empatados con los Kings, la finalizaron en plan delirio con el título de campeones de división y el segundo puesto en la Conferencia Oeste para enfrentarse a los Rockets.