"Herrerita tú te atreves a arbitrar unas cuantas peleas, no tenemos a nadie en este momento y la gente quiere acción. Yo dije, está bien no hay problema. Bueno, la cosa es que me tocó arbitrar tres de las primeras peleas y mi estilo gustó mucho. Desde ese momento tumbé a todos los demás árbitros que había por aquellos tiempos".
Parte de este diálogo se dio una tarde de 1942 entre el presidente de la Comisión de Boxeo Aficionado Rogelio García (Q.E.P.D) e Isac Herrera, quien llegó a convertirse en uno de los "terceros hombres del ring" más renombrado ha nivel nacional e internacional que ha tenido Panamá.
En aquella ocasión se realizó una función de boxeo aficionado en el gimnasio Neco De La Guardia que estaba repleto de público. Ninguno de los árbitros había llegado y el público estaba ansioso por ver en acción a los púgiles participantes de la velada, por lo que García le solicitó a Herrera que cumpliera esa función.
Herrera se mantuvo como árbitro del boxeo aficionado durante unos nueve años, alternando a la vez en esas funciones como árbitro profesional.
"Por allá por 1942 ó 1943 me dedicaba sólo al boxeo aficionado, no quería nada con el profesionalismo. El caso es que en cierta ocasión el presidente de la Comisión de Boxeo Profesional, un Mayor de la Guardia Nacional de apellido Abot me vio arbitrando y me dijo que pasara a hablar con él, le dije que si pero no fui. Siempre me comentaba que yo sería el Premier de los árbitros, papel que desempeñaba Rogelio Pinzón, el no pudo seguir por su trabajo en la Guardia Nacional. Después en otra función el Mayor Abot me mandó a buscar con un cabo, pero tampoco fui. A la tercera ocasión llegó un teniente que me llevó hasta el Mayor Abot, quien me dijo que por mi negativa habían tenido que llevarme como si fuera un preso", recuerda Herrera.
De ahí pasó a ser árbitro de boxeo profesional. Le dieron la licencia sin tener que cumplir con el requisito de pasar los exámenes que se exigen para este menester.
Desde ese momento su carrera fue ascendente, ganando renombre y reconocimiento en el ámbito internacional. El propio presidente de la Asociación de Arbitros y Jueces, el ecuatoriano Manuel Puga vino a Panamá donde personalmente le otorgó la licencia como árbitro de boxeo internacional.
Antes de su papel de árbitro se dedicó a la práctica de otros deportes, entre ellos el béisbol y la natación y por supuesto, boxeador. Pero este oficio no lo pudo practicar por mucho tiempo.
Su madre era un "arbitro" inflexibe y cuando se enteró que Isaac se dedicaba al boxeo no dudó en enviarlo a la "Correccional" donde estuvo detenido por una semana. "O dejas el boxeo o te quedas allí", recuerda que le advirtió su madre. Y, des deluego, tuvo que obedecerle para seguir como entrenador.
Para que su mama no se enterara usaba el apodo de "Tony" Herrera, pero uno de los asistentes a una de las funciones donde actuó le comentó a su mama lo bien que peleaba su hijo Isac y hasta ahí llegó el asunto, su madre lo mandó a la correccional.Tuvo cuatro hermanos que también se dedicaron al boxeo.
Isac Herrera, que se mantuvo activo hasta 1998, es una persona de carácter afable y muy conversador. Aunque dentro del ring mostrara todo lo contrario. Comenta con humor que todo lo que ha logrado se lo debe a Dios. "Dios es mi apoderado, el mejor apoderado porque nunca cobra el 33 por ciento".