Este año, en una competencia realmente reñida de principio a fin, los grandes campeones fueron nuevamente la Academia Interamericana de Panamá, los Fightings Owls que vencieron en el duelo final a los Raiders de Braders.
El lunes, en una ceremonia festiva, pero de mucha amistad y hermandad, los jugadores recibieron sus respectivos premios.
Cada uno de ellos dio su mayor esfuerzo para ayudar a su equipo, demostrando coraje, hidalguía y mucha entereza deportiva.
Durante los tres meses que duró el evento, que tuvo como sede el Estadio de Balboa, hubo jugadores que descollaron por su impetú y disciplina.
Los Owls, los Braiders, los Tigers de Don Bosco, los Spartans de la Salle y los Kiwanis Kolts, merecieron el reconocimiento y el aprecio de todos.
"Lo que pasa es que ellos tienen un jugador con varios años en el equipo y tenían más confianza en él. Pero el próximo año cuando salga, a lo mejor me dan el puesto a mí", precisó el metropolitano.
Kevin Ramos, en su primera temporada en Estados Unidos, cursó los Estudios Generales, pero en el próximo cuatrimestre empezará la carrera de Ingeniería Industrial.
Según el pelotero, tendrá que reportarse con su Universidad en los primeros días de enero.
En su primera experiencia en la pelota universitaria bateó para .342.
Además disparó dos batazos de vuelta completa y remolcó 22 anotaciones.
La Universidad donde estudia está en la División III del béisbol de este nivel.