La final del Mundial entre Argentina y España arrancó este domingo en el MetLife de Nueva York/Nueva Jersey con una ceremonia de clausura en la que estrellas como Tom Cruise y Robbie Williams calentaron el ambiente antes del partido más importante del torneo.
Antes del pitido inicial y los himnos,
Tom Cruise dio un discurso en el que alabó el fútbol por "cómo une a la gente" porque "hace que extraños se conviertan en aficionados".
Los campeones del mundo
Mario Kempes e Andrés Iniesta (por Argentina y España, respectivamente) presentaron el trofeo.
La cantante
Jennifer Hudson, una de las pocas artistas galardonadas con los cuatro grandes premios del entretenimiento estadounidense (Emmy, Grammy, Óscar y Tony), interpretó una versión especial del himno nacional de
Estados Unidos antes del inicio del encuentro, y que también encendió el estadio.
Mientras,
Robbie Williams, Laura Pausini y Nicole Scherzinger calentaron motores con la canción
'Desire'. El cantante estadounidense Post Malone, nacido en el estado de Nueva York, fue otro de los protagonistas. También participó el creador de contenido IShowSpeed, que dio el pistoletazo de salida con la canción 'Champions'.
El tenor estadounidense C
hristopher Macchio interpretó 'America the Beautiful' sobre una enorme lona desplegada por todo el césped con isignias de
Nueva York como el puente de
Brookyn, el Empire State Building o la estatua de la libertad.
La ceremonia también incluyó un desfile sobre el césped con las banderas de las selecciones que participaron en el Mundial, la presentación del trofeo de la Copa del Mundo y la salida oficial de Argentina y España al terreno de juego.
También hubo coreografías, un espectáculo de luces y pirotecnias que hicieron rugir al estadio antes del pitido inicial.
El acto incluyó también la presentación de las alineaciones de ambos finalistas.
En el descanso del partido se presnetanron en un espectáculo musical de media hora al estilo de la
Super Bowl estadounidense, con actuaciones de
Shakira, Madonna, BTS y Justin Bieber.
Chris Martin, líder de
Coldplay, apareció brevemente antes del partido para presentarlo: "Por primera vez tendremos un espectáculo de medio tiempo, vamos a cantar todos juntos, como colectivo".
La producción de la ceremonia de clausura corrió a cargo de Balich Wonder Studio, empresa italiana especializada en grandes eventos, que también orgaizó la de apertura.
