Tony Romo lanzó pases el miércoles durante una práctica por primera vez desde que el quarterback de Dallas sufrió la fractura de un hueso de la espalda en un partido de la pretemporada ante Seattle, disputado en agosto.
Romo, de 36 años, trabajó en varias jugadas, vestido con pantaloncillos y una camiseta, mientras sus compañeros utilizaban el equipamiento completo. Aunque es poco probable que juegue el domingo frente a Filadelfia, el entrenamiento representa el paso más importante en la recuperación del mariscal de campo.
Los Cowboys (5-1) han ganado cinco encuentros consecutivos con Dak Prescott, quien se prepara para enfrentar a otro novato, Carson Wentz de los Eagles.
Romo fue el tercer quarterback en cada una de las jugadas practicadas, detrás de Prescott y del veterano Mark Sánchez. Al parecer, entrenó con fuerza y velocidad normales. Fue capaz de correr hacia atrás y de lanzar algunos pases mientras se desplazaba.