El centrocampista marfileño del Barcelona Yaya Touré ha alertado hoy del peligro del Rubín Kazan, equipo al que mañana se enfrenta el Bara en la tercera jornada de la Liga de Campeones, y ha señalado la necesidad de ganar el partido para encarrilar la clasificación hacia la siguiente fase del torneo.
"Tenemos dos partidos difíciles, tenemos que ganar sí o sí en el Camp Nou, y allí será más difícil por el frío y por jugar en su campo, pero podemos ganar", ha manifestado Touré en referencia al doble enfrentamiento que el Bara - líder de su grupo con 4 puntos- debe afrontar ante el equipo ruso.
Para Touré, el Rubín Kazan es un equipo "difícil" porque no es conocido a nivel internacional, y ha apuntado que los rusos pueden "hacer daño", como ya hizo el Dinamo de Kiev en el Camp Nou en la segunda jornada, pese a perder por 2-0 ante el conjunto azulgrana.
El centrocampista ha reclamado "concentración" y "jugar muy bien" para superar al rival ruso, después de que el Bara cediera sus primeros puntos en Liga ante el Valencia en Mestalla (0-0).
El jugador azulgrana ha señalado que el equipo estuvo "cansado" en Valencia, después de los compromisos internacionales, aunque ha advertido de que el partido que vivieron no fue el más difícil que les espera.
"El Bara tendrá que trabajar porque tendremos partidos más difíciles que el de Mestalla", ha dicho Touré, que ha señalado el próximo compromiso liguero contra el Zaragoza como uno de ellos.
Asimismo, Touré se ha mostrado "contento" por haber entrado en la prestigiosa lista de 30 futbolistas que aspiran a conquistar el Balón de Oro, y ha señalado que es fruto de la buena temporada del equipo el año pasado, con la obtención del triplete, aunque ha indicado que "lo más importante es seguir ganando".
Por otro lado, sobre su presencia en la próxima Copa de frica, Touré ha señalado que el principal escollo para poder evitar la competición es el presidente de la federación de fútbol de su país, y ha indicado que otros jugadores de gran nivel internacional, como su hermano Kolo Touré (Manchester City), o el delantero del Chelsea, Didier Drogba, tienen su mismo problema.