Hace tres meses, un comité de integridad ética divulgó el contenido de un extenso informe que detalló prácticas fraudulentas y de malversación administrativa durante la gestión previa de Jack Warner y Chuck Blazer. Con el nuevo liderazgo del presidente Jeffrey Webb, un banquero de Islas Caimán que lleva algo más de un año en el cargo, la CONCACAF ha empezado a tomar medidas para ser más transparente y limpiar su imagen. "Luego de un periodo de transición durante el último año, creo que en términos generales la CONCACAF ha superado lo peor'', dijo Webb en una entrevista con The Associated Press en la víspera del inicio de la Copa de Oro, el campeonato regional de selecciones. "En lo personal, estoy contento porque podemos enfocarnos en el deporte, en el juego en la cancha''.
En cuanto a medidas concretas, Webb indicó que la CONCACAF está comprometida a cumplir con controles financieros y rendir cuentas anualmente, abriendo sus puertas a la prensa. La Copa de Oro, que se disputará entre el 7 y 28 de julio en 13 ciudades de Estados Unidos, es la fuente principal de ingresos para financiar los programas de la confederación.