Aldo Rico, polémico jefe de seguridad de la mayor provincia de Argentina y protagonista de dos alzamientos armados, fue removido ayer de su cargo tras haber ofendido al presidente Fernando de la Rúa.
Rico "presentó en la mañana de ayer su renuncia indeclinable" dijo en una ceremonia pública Carlos Ruckauf, gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más populosa y rica del país.
Rico, un ex teniente coronel que en el pasado encabezó dos alzamientos armados, estuvo presente en la ceremonia, pero se retiró sin hacer declaraciones.
En la misma ceremonia, Ruckauf, del opositor Partido Justicialista (peronista), designó como nuevo ministro de seguridad al comisario policial Orestes Cortés Verón y dijo que se continuaría con las mismas políticas.
La dimisión de Rico venía siendo reclamada a diario por políticos tanto del oficialismo como de la oposición, y también por jueces y periodistas, para todos los cuales tuvo palabras agraviantes desde que asumió el cargo en enero.