Los desastres naturales y las emergencias sociales provocadas por la violencia política afectaron durante 1999 a tres millones de colombianos, informó ayer la Red de Solidaridad Social del gobierno.
El terremoto que afectó el 25 de enero al eje cafetalero fue el mayor desastre natural de este año. Causó 1.185 muertos y dejó 400.000 damnificados, muchos de los cuales todavía viven en carpas o viviendas improvisadas pues 35.720 viviendas fueron destruidas y otras 43.474 quedaron averiadas en 20 municipios.
Todavía agobiadas por los efectos del terremoto, varias poblaciones de esa zona del noroccidente de Colombia enfrentan hoy otra emergencia: lluvias torrenciales que han arrasado viviendas, cultivos y carreteras.
Colombia registra en los últimos cuatro meses el período de lluvias más intenso de los últimos 30 años, causando 130 muertos y más de 800.000 damnificados.
El azote de la naturaleza ha sido, sin embargo, inferior al de la violencia de las guerrillas y grupos paramilitares.
Entre enero y septiembre unas 225.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares para escapar de la violencia política.
Desde 1985, 1,7 millones de personas han sido desplazadas desde 1985 por la violencia, según estadísticas de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento.
"Este año ha sido el de mayores emergencias sociales en las últimas tres décadas", dijo Carlos Medellín, director de la Red de Solidaridad Social, al presentar el balance de la oficina gubernamental que atiende las emergencias naturales y sociales.
En 1999 se registraron 114 ataques a poblaciones por parte de grupos guerrilleros, en los cuales murieron 130 personas y 160 viviendas fueron destruidas, lo que obligó al desplazamiento de millares de personas, según un informe de la Agencia de Noticias del Ejército.
El gobierno nacional ha destinado este año, en medio de la peor crisis que ha registrado la economía en este siglo, unos 20.000 millones de pesos (10,6 millones de dólares) para suministrar alimentos, medicinas y alojamientos temporales a los tres millones de personas afectadas por desastres naturales o sociales.