Unos 3.000 mineros jubilados permanecían estacionados a unos 30 km de la ciudad de Oruro (sur), donde tres ministros de Estado intentaban la suspensión de una marcha de 239 km hasta La Paz, sede del Gobierno de Bolivia, en demanda de un incremento de sus rentas, informó ayer desde el lugar una radio local.
Los ministros de Hacienda, Ronald MacLean, de la Presidencia, Wálter Guiteras, y de Gobierno (Interior), Guillermo Fortún, parlamentaban con los dirigentes de los jubilados mineros que rechazaron una propuesta del gobierno de fijar la renta básica en 500 bolivianos (unos 80 dólares).