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Trespatines nunca muere


Y después de las vuvucelas y de aquellos que verán el resto de sus días con media mirada, y del pase fugaz del gran Messi, nos hemos quedado con una sensación de y ¿ahora qué? Tenemos, en el ombligo del 2010, para los pesimistas un año que agoniza, pero para los militantes de la esperanza es estar a la mitad de una especie de nuevo comienzo.

Cuando lo novedoso pierde su virginal celofán no nos queda más remedio que volver, porque todos vuelven, a lo que siempre ha estado ahí, y ahí se quedará.

Es el caso del cuadernillo entrañable, Curiosidades panameñas, una publicación de Roy Tasco Wesley & Asociados, fechada marzo de 1971 que me “apareció” entre mis libros antiguos, que no viejos. Esta rareza literaria contiene anécdotas y singularidades, hechos y leyendas de un Panamá que se ha ido, pero que de alguna manera ha sabido mantener su vigencia en la memoria colectiva o en el llamado imaginario cultural de los hijos de una urbe que cada vez nos queda más grande.

 

Un lenguaje sencillo da forma a información intrascendentemente sabrosa. Por ejemplo, y a propósito de domingo: sabía usted que en el primer sorteo de La Lotería, del 25 de febrero de 1883, jugó 053. Sí, tres cifras solamente. Leo que, por los días en que se fundían las campanas de La Catedral de Panamá, allá en Toledo del siglo XVII, coincidió con la visita de la reina y su corte. Ésta, al saber que dichas campanas tendrían como destino el Istmo, se desprendió de sus prendas de oro y las entregó a la fragua. El gesto lo siguió su corte…

Y el devoto tacaño, un rico, que escuchaba la misa por radio y lo apagaba cuando se recogería la ofrenda. ¿Alguien recuerda el decreto que prohibía a las damas el uso de pantalones? Y la minifalda, esa maravilla que subió para que bajaran las miradas… El cuadernillo hace referencia a una volante distribuida en el Santuario del Corazón de María que pedía prudencia a las féminas.

Por último: Radio Mía, emitía una especie de “reallity show”: “Una cita con el Amor” mediante un sorteo se matrimoniaba a la pareja ganadora, con todos los gastos pagos.

 

Lo que perdura siempre nos conmoverá y la nostalgia volverá a dibujarnos esa sonrisa. Esa es la magia de la lectura: te entrega lo que debe permanecer.


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579396
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América