Botados de su propia casa, así asimilamos la sacada que dio ayer el Instituto Nacional de Deportes (INDE) al plantel “tricolor” Sub-23.
No creo que dos días de entrenamiento que realiza la Sub-23 en el estadio Rommel Fernández puedan hacerle grandes daños a la cancha del coliseo juandieño.
En otros países del mundo sus selecciones nacionales son primordiales, tanto para el gobierno como para los federados. Pareciera que en Panamá no.
Realmente pienso que tanto la FEPAFUT como el INDE, deberían ponerse de acuerdo para que el plantel nacional entrene, por lo menos esos dos días a la semana, que consideramos importante, pero no suficiente.
Le digo al INDE que no es lo mismo entrenar en una buena cancha, donde se conozca el terreno de juego, que un campo inadecuado.
Comprendemos que al terreno de juego del estadio Rommel Fernández hay que darle mantenimiento, conservarlo, principalmente ahora que se observa en buenas condiciones, pero la selección nacional debería ser la excepción al caso.
Lo que sí consideramos que no deben utilizar el estadio Rommel Fernández, son los clubes de máxima categoría, ANAPROF.
Los planteles de la ANAPROF, si quieren comenzar a llamarse clubes o liga profesional, lo primero que tienen que resolver es dónde jugar.
El estadio Rommel Fernández debe ser exclusivo para grandes eventos, de eso no hay discusión, pero la preparación de una selección nacional no representa solamente al INDE, sino también a todos los panameños.
El equipo tricolor puede entrenar en horas de la mañana e inmediatamente, luego el INDE realizar su respectivo mantenimiento en la tarde y hasta parte de la noche.
La semana cuenta con siete días, cinco son laborables por el gobierno, pero la selección nacional solamente tiene dos días para entrenar, algo que consideramos poco, para realizar una presentación internacional.
Tampoco consideramos que entrenar dos días pueda trastocar la programación de mantenimiento del terreno de juego, como lo explica el director del INDE, Roberto Arango.
Las ligas deben buscar dónde jugar. La ANAPROF no puede decirme ahora que no tienen cancha, simplemente les pregunto: ¿Cómo hicieron el torneo pasado, si el Rommel estuvo cerrado? Así fue, el coliseo juandieño no lo utilizaron, igual situación también debe ser con el torneo femenino de balompié.
Podemos comprender que la ANAPROF realice su juego final o de campeonato en el estadio Rommel, pero realmente los clubes son los que tienen buscar su sedes durante su temporada regular.