El sorpresivo anuncio del toletero Barry Bonds de que no participará del Clásico Mundial de Béisbol, echó por tierra las expectativas de reunir en un solo evento a tres de los más grandes jonroneros en la historia reciente de las Grandes Ligas.
Bonds, con 708 cuadrangulares bajo el brazo, rompió una trilogía sin desperdicios que completan el dominicano Sammy Sosa (588) y Ken Griffey junior (536), a quien las lesiones le han restado no menos de 100 cuadrangulares en su carrera.
Las tres cirugías a que se sometió en la rodilla derecha el año pasado, y que le dejaron apartado prácticamente de toda la temporada, fue el sólido argumento esgrimido por Bonds para retirarse de la plantilla del equipo de Estados Unidos.
El tercer toletero más prolífico de las Mayores expresó su temor a sufrir una nueva lesión que le imposibilite jugar la temporada próxima.