Por primera vez en 61 años, Irlanda se alzó ayer con la Triple Corona, el Seis Naciones y el Grand Slam tras derrotar a Gales en Cardiff, por 15-17, en un partido en que la generación de oro del rugby "verde" saldó muchas cuentas pendientes.
Después del catastrófico mundial pasado y las repetidas decepciones en el Seis Naciones, parecía que el talento de los O'Gara, Hayes, O'Driscoll, O'Connell, Stringer y compañía pasaría a la historia como el más desaprovechado.