"Para nosotros, ese arquero es un problema. Es fantástico, siempre bien colocado. Además, sufrió pocos goles en este Mundial y debe estar mentalmente muy fuerte. Siempre está gritando y orientando a sus compañeros, dándoles tranquilidad" dijo Rivaldo, segundo mejor artillero del Mundial con 5 goles.
Y es que el portero del Bayern Múnich es toda una garantía. Además de sus excelentes intervenciones, da seguridad al equipo, asumiendo el liderazgo y ordenando. Por ello se ha ganado apelativos como los de "Kahnpitán" o "Kahnciller".
En lo que no destaca es en sus dotes de adivino, dentro de su política de recurso a la provocación, al estilo José Luis Chilavert.
Hace dos años, cuando el Real Madrid de Roberto Carlos ganó por 2-0 al Bayern Múnich en partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones, aventuró que en la vuelta se impondrían por 3-0. Al final sólo fue 2-1 y el cuadro español se clasificó.
Antes de la semifinal entre brasileños y turcos, anunció que estos últimos se llevarían el triunfo. También falló.
Su última premonición da como campeón a Alemania. "Tengo la intuición de que vamos a ganar a Brasil y llevarnos el título", ha dicho. Si sigue su racha de adivino, su equipo perderá de nuevo.
Dentro de su juego de provocación, ha lanzado una andanada a los jugadores brasileños. "He jugado contra los mejores goleadores. Que ellos me hagan uno primero, que demuestren que son capaces", desafía.
Su máximo peligro será Ronaldo, que tiene a sus 25 años una deuda personal con los Mundiales después de la final de 1998, sus famosas convulsiones y su posterior derrota ante Francia por 3-0.
Rivaldo, 29 años, fue su compañero en las lágrimas de 1998, mientras que el joven Ronaldinho, de 22 años, es nuevo en estas lides y su experiencia mundialista se resumía al sub-20 de Nigeria-99.