El Mundial de Baloncesto será un buen negocio para Turquía, ya que la organización del evento y los 100.000 visitantes extranjeros que se esperan supondrán una inyección de 160 millones de euros a la economía turca.
La ocupación hotelera en las cuatro sedes del Mundial -Estambul, Ankara, Esmirna y Kayseri- rozará casi el 100 por ciento durante las dos semanas del campeonato (28 de agosto - 12 de septiembre) y, según el diario HaberTürk, las nuevas reservas están siendo ya dirigidas a provincias vecinas.
En la lista de ingresos, uno de los principales capítulos es precisamente el del alojamiento, que reportará 44 millones de euros entre los gastos de equipos, seguidores y periodistas.
De hecho, solo el equipo de Estados Unidos y su expedición dejará 1 millón de euros en hoteles.
Durante el torneo se espera que 200.000 personas asistan a los partidos, de los que la mitad vendrán del exterior.
De acuerdo a los cálculos de la empresa de telefonía Türkcell, uno de los principales patrocinadores del Mundial, cada fan del baloncesto gastará de media 400 euros, el doble que el fútbol.