Luego de muchos vaivenes, ciertas nubes empiezan a despejarse para Brunet Hay, y, por supuesto, para los directivos de Tauro.
Evidentemente, hubo un acercamiento, unaconversación, sin medios ni representantes; de hombre a hombre, entre Paolo Gronchi y el jugador.
Así, a lo antiguo, empezaron a resolverse algunas cosas que benefician a todos: Tauro, Hay y el fanático Albinegro.
Por estas hora, deberán decidir si el goleador agarra su pasaporte y viaja con el equipo a México para enfrentar a Santos, lo cual sería lo más inteligente.
De ser así, habremos aprendido una lección más que nos imparte el fútbol: un deporte de caballeros.
De ser así, habrá quedado demostrado que las cosas se hablan frente a frente.
Si todo esto resulta con la restitución de Brunet al primer equipo taurino, soy el primero en aplaudir al señor Gronchi y toda su junta directiva.
Si fuera así, la “Cosa Nostra” se habrá alejado de nuestro fútbol.