P ara nadie es un secreto la calidad que tiene el jardinero panameño Carlos Lee como bateador.
Sus 1108 carreras impulsadas y sus 307 cuadrangulares en 12 temporadas dentro de las Grandes Ligas son muestra de que su principal cualidad como jugador es el bateo. Sin embargo, sus números en 23 partidos este año con los Astros de Houston distan mucho de lo que él acostumbra a hacer.
Arranque lento.
Los primeros partidos de la temporada le han traído pocas satisfacciones a Lee.
En sus 23 salidas al terreno de juego, el jugador de Aguadulce, provincia de Coclé, conectó 17 imparables en 89 turnos oficiales al bate para un promedio de .191.
Además tiene cinco carreras impulsadas, con 17 ponches, cuatro bases por bolas y ningún cuadrangular.
Según analizó Tay Polo Miranda para la página de Internet en español de los Astros, Lee ha tenido que cargar con gran parte del peso ofensivo del equipo de Houston, debido a que no cuenta en este momento con el respaldo de otro de los puntales en el bateo del equipo, Lance Berkman.
Una operación en la rodilla, de la que no ha podido recuperarse totalmente, es la causa por la que Berkman no ha podido comenzar la campaña como él lo desea.
"Presión en realidad no tengo, hay que saber que las cosas no siempre salen como uno quiere. Hay que seguir trabajando, faltan muchos partidos y ya estamos haciendo buenos contactos, bateando bien. Lo único es que no ha salido el ‘hit’, sale de frente y eso uno no lo puede controlar tampoco, pero seguimos esforzándonos, tratando de que las cosas salgan mejor", declaró el panameño a la página astrosdehouston.com.
Confianza.
Aunque es consciente de su mal comienzo, “El Caballo” sabe que puede mejorar su producción y ayudar a los Astros.
“Ya estamos mucho mejor. Al principio teníamos dificultad hasta para diferenciar los lanzamientos, pero ahora al menos el cuerpo ya está en una buena posición para ver la pelota y hacer un buen swing. Lo que tenía era un problema mecánico, no un error mental y ya estamos caminando nuevamente", precisó.
Este argumento fue respaldado por el director del equipo, Brad Mills, quien cree que la situación de Lee es solo una mala racha que pasará pronto.
“Lo vamos a esperar hasta el final del año no sólo porque es un jugador especial, sino porque es una persona especial”, dijo Mills.