Boris Becker fue hallado culpable de evasión impositiva ayer, jueves, pero la sacó barata porque no irá a la cárcel. La jueza del caso rechazó un pedido de tres años y medio de prisión hecho por los fiscales y condenó al ex tenista a pagar una multa de 300.000 dólares, donar otros 200.000 dólares a obras de caridad, y a dos años de libertad condicional.
El fallo puso fin a una odisea de diez años, durante la cual Becker dijo haber sido tratado con extrema"" hostilidad por las autoridades, al punto de que aceleraron su retiro de las canchas.
Me alegro de que se haya concluido este capítulo. Soy un hombre libre y eso es lo que importa"", dijo Becker en una declaración escrita. Los fiscales dijeron que Becker había evadido el pago de 1.700.000 dólares en impuestos a comienzos de los años 90 y pidieron tres años y medio de prisión. La jueza Huberta Knoeringer afirmó que habría mandado a Becker a la cárcel de no haber pasado tanto tiempo desde que incurrió en su delito.
Becker no pagó impuestos a las ganancias entre 1991 y 1993 en Alemania porque decía que residía en Montecarlo. Pero admitió que pasaba la mayor parte del tiempo en Alemania. Durante el juicio Becker dijo que aceptaba la responsabilidad por un error cometido hace diez años"".
Dos años es el período de libertad condicional más largo a que se puede condenar a alguien que no es enviado a la cárcel en Alemania. Los problemas impositivos se sumaron a una serie de vicisitudes que vivió Becker desde su retiro en 1999, que incluyeron un conflictivo divorcio, el nacimiento de un hijo producto de una relación casual con una modelo rusa y una serie de malos negocios.
Pese a todo, Becker sigue siendo enormemente popular en Alemania y ganando abundante dinero en publicidad, aunque no se sabe por ahora si este juicio tendrá algún impacto en sus contratos publicitarios. Becker admitió su culpabilidad y sus abogados dijeron que ya había pagado 3.000.000 de dólares en impuestos atrasados.
Un buen set para Becker, se salvó de ser encarcelado
La jueza Huberta Knoeringer afirmó que habría mandado a Becker a la cárcel de no haber pasado tanto tiempo desde que incurrió en su delito.