Cuando caiga la noche en la Bahía de San Francisco, Estados Unidos, las estrellas brillarán con tanta fuerza que iluminarán el nuevo y lujoso SBC Stadium, tan sólo con su presencia.
Dos contingentes de estrellas llegarán cargados de talentos, para protagonizar el clásico de media temporada. Por la tropa de la Liga Nacional estará presente el "lucero" de Aguadulce, ese que apodan "El Caballo" y que ha tenido méritos de sobra, para estar en el equipo "Todos Estrellas" del viejo circuito.
Hoy se jugará un partido de estrellas muy especial. Será la primera vez que una liga repite como sede, rompiendo con esa gran tradición de alternar las sedes en cada año. Será el tercer juego en casa de los Gigantes de San Francisco, los dos anteriores con victoria para la Liga Nacional.
Pero también será el tercer partido de celebridades del coclesano Carlos Noriel Lee, quien busca su primer imparable en estos clásicos.
El coclesano Carlos Lee se apunta su tercer juego de estrellas de manera corrida. En sus dos primeras temporadas lo hizo con los Cerveceros de Milwaukee y ahora será con el uniforme de los Astros de Houston.
Será la selección número 34 para panameños en el Juego de Estrellas. Lee con su tercera convocatoria iguala a los legendarios Benjamín Oglivie (1980, 82 y 83) y Manny Sanguillén (1971, 72 y 75) con tres selecciones. Mariano Rivera ha sido convocado en ocho ocasiones y Rod Carew en 18.
Lee fue convocado al Juego de Estrellas por su gran actuación en la mitad de temporada. "Fue bastante buena y espero continuar así en la segunda mitad de la campaña, pero principalmente mantenerme sin lesiones y con salud", dijo Lee a Panamá América.
El panameño no ha sonado imparable en 4 turnos en el Juego de Estrellas, pero el 2007 pudiera ser su gran oportunidad.
"Pienso que estoy en el Juego de Estrellas por la gran aceptación que me dieron en el equipo, así como los aficionados en Houston y la cantidad de carreras empujadas que tuve en la primera mitad de la temporada", sostuvo Lee.
El toletero criollo, Carlos Lee, ha sembrado una buena primera mitad de temporada, con números especiales, dignos de una "Súper Estrella".
El criollo suma 73 carreras empujadas, la mejor marca de la Liga Nacional y la cuarta mejor de las Grandes Ligas. El panameño es líder en imparables (102), veces al bate (344), juegos jugados (89), jonrones (16) y dobles (25) con su equipo, los Astros de Houston.
Para Lee sus números no son tan importantes, como llevar a su equipo a ganar una Serie Mundial. "Me encantaría llevar a los Astros a una final y ganar. Es algo que todavía no tengo el honor de disfrutar", sostuvo Lee.
"Ganar, ganar y ganar" dijo Lee en forma corrida, en un e-mail respondido a esta redacción. Pero para que eso pueda suceder, Lee piensa que los Astros deberán hacer algunos ajustes. "Tendremos que hacer algunos ajustes en el pitcheo y el bateo, aunque en las últimas semanas el equipo ha empezado a ganar series importantes", sostuvo.
Lee cree que los Astros tienen tiempo para salvar la temporada, pero los cambios no deben tardar. "Los abridores están luciendo mejor, espero que todo mejore en la segunda mitad y así poder meternos en los "play off", que es el objetivo principal del equipo", indicó.
Barry Bonds bien podría ser considerado como el centro de atención de los asistentes al Juego de las Estrellas, pero ello tuvo sin cuidado al piloto del equipo de la Liga Nacional, Tony La Russa, quien al presentar su alineación para el encuentro puso al prodigio del bateo en el segundo lugar del orden, en lugar del acostumbrado cuarto espacio.
Ese lugar le tocó a un incrédulo Ken Griffey hijo. "¿Voy a batear cuarto? Díganle que prepare a los muchachos para mí", dijo.
Amado casi tanto como es repudiado, Bonds es la estrella de la noche para sus admiradores locales, ahora que la máxima celebración de las mayores, aparte de la Serie Mundial, regresa a San Francisco por primera vez tras 23 años.