La cancha del estadio Rommel Fernández se podrá "utilizar sin ningún problema" este domingo para el encuentro eliminatorio entre las selecciones absoluta de Panamá y Honduras, informó el ingeniero Edgardo Yuil, director del departamento de Arquitectura e Ingeniería del Instituto Nacional de Deportes (INDE).
El miércoles 15 de marzo, el Rommel cerró sus puertas para que una cuadrilla de 8 empleados del INDE se dedicaran a nivelar el cuadro de fútbol, de tal forma que estuviese mejor para el encuentro contra los catrachos.
Para eso, la entidad deportiva consiguió "unos agrimensores del MIVI (Ministerio de Vivienda) que han hecho los levantamientos topográficos del cuadro, para tratar de producir dos desniveles hacia los laterales del cuadro, de tal manera que las aguas pluviales que no puedan filtrarse por la incidencia constante de las lluvias, puedan correr hacia los laterales", explicó Yuil.
Los funcionarios del ministerio buscaron "desniveles cada 5 metros de distancia", por lo que "ya los tenemos ubicados". "Sabemos que pendiente vamos a darle hacia los laterales", dijo.
Indicó que "dentro de los trabajos que se van a hacer con mira al 2 de abril está la compactación", que consiste en "tomar niveles y rellenar".
Empero, Yuil adelantó que no será hasta después del triangular cuando se vuelvan a "tomar los niveles y rellenar".
"El 2 de abril habrá un campo nivelado hacia los laterales, la línea de los 105 metros, de tal manera que el agua se pueda desalojar adecuadamente", comentó.
Aclaró que "estos trabajos no son de una ni de dos semanas". Yuil reconoció que los "baches" o "pequeños desniveles" obedecen a que "la grama se ha perdido" por la falta de mantenimiento.
Recordó que la Asociación Nacional Pro Fútbol (ANAPROF) utilizó en la temporada 1.999-2.000 hasta tres veces el estadio por semana, por lo que el mantenimiento "no se le ha dado" como debe ser. "Entre dos y tres días no podíamos entrar para darle mantenimiento", admitió.
Los trabajos de compactación y nivelación del terreno del cuadro de fútbol del estadio Rommel Fernández no culminarán el viernes 31 de marzo, fecha en que reabrirá sus puertas.
Yuil aclaró que "una vez termine el encuentro, seguiremos con la nivelación, vamos a seguir con la recuperación de la grama". "No estamos sembrando grama nueva".
"Estamos utilizando productos químicos y fertilizantes para que la grama existente crezca y se pueda tupir esas áreas", explicó.
Yuil reveló que el lunes 3 de abril se reanudarán los trabajos con miras al triangular preolímpico, que se disputará del 5 al 9 de abril con la participación de los oncenos Sub-23 de Cuba, Bermudas y Panamá.
"Las cuadrillas intervienen el lunes para trabajos pequeños", dijo. "Del 2 al 5 no podemos hacer nada, quizás el área de portería se pueda nivelar algo", adelantó. "Cualquier zurrada de algún jugador o patada que levante algo de grama y produce un hueco, se atacará".
No obstante, para después de ese evento internacional se lograría, según Yuil, en un plazo de "un mes o antes lo que queremos: producir un drenaje por gravedad".
Franklin Cigarruista, sub-director del INDE, detalló el presupuesto destinado para la nivelación y compactación de la cancha.
Explicó que el INDE desembolsó $27 mil en concepto de terreno y materia prima (electricidad, plomería, carpintería, soldadura, pintura y limpieza).
Aunado a esto, la mano de obra que oscila por los mil balboas en el plazo que va desde el 15 al 31 de marzo.
Yuil admitió que "desconocía" que los baches o desniveles que se aprecian en varios pasajes de la cancha del Rommel Fernández constituyen una ventaja competitiva para Panamá, en el partido que sostendrá este domingo contra los catrachos.
"Si eso (la nivelación) representa una desventaja o cambio de campo para la selección nacional, lo desconozco", se sinceró el dirigente.
Confesó que ha escuchado a periodistas en programas radiales comentar que los jugadores del seleccionado "se quejaban del cuadro y de los desniveles".
"Se trata de lo que quiere la selección ahora, de lo que quería en un pasado y lo que quiere en el futuro", dijo. "En el pasado había un cuadro desnivelado, con empozamiento de agua, éramos conscientes de eso".