Hana Ali, una de las hijas de la leyenda del boxeo Muhammad Ali, afirmó que su padre fue un luchador hasta el final y que, aunque en el momento de la muerte todos sus órganos fallaron, su corazón "no dejaba de latir" y se mantuvo con ritmo durante 30 minutos.
"Todos sus órganos fallaron, pero su corazón no dejaba de latir. Por 30 minutos... su corazón siguió latiendo. Nunca nadie ha visto algo así. Un verdadero testimonio de espíritu y voluntad.
Ali recordó cómo toda la familia trató de mantenerse "fuerte" en este duro momento.