Sin la intensidad de siempre, Andy Roddick lo intentó todo, pero ni el aliento ensordecedor de sus compatriotas en el estadio Arthur Ashe le ayudó.
El segundo preclasificado del US Open se despidió en la misma primera ronda al sucumbir 7-6 (4), 7-6 (8), 7-6 (1) ante Gilles Muller, un zurdo luxemburgués que se está haciendo una reputación de mata gigantes.
Muller, el número 68 del mundo, fue el verdugo del español Rafael Nadal en la segunda ronda de Wimbledon. "Me la pasé casi todo el partido tratando de encontrar el ritmo, algo que no tenía"", dijo perplejo Roddick.
"Es increíble. Hace 24 horas me sentía muy optimista. Estoy un poco aturdido"". "Como me gustaría otra oportunidad para jugar el partido otra vez"", agregó.
Lo peor para Roddick, el campeón del Open de 2003, es que la derrota coincidió con su cumpleños # 23.