AL ZURDO coclesano Davis Romero le cambió la vida en unos minutos. El miércoles en la noche estaba en un hotel en Nueva York con su equipo AAA y el pasado jueves amaneció en Florida, para unirse a los Azulejos de Toronto en las Grandes Ligas.
Vamos a la entrevista con el lanzador de 23 años de edad, nacido y criado en el Cristo de Aguadulce.
Panamá América (PA): ¿Cómo fue ese primer día, llegastes por fin a las mayores?
Davis Romero (DR): ¡Ohhhhh si!, Llegue a las Grandes Ligas, fue un día para la historia, para nunca olvidar.
PA: ¿Temprano el vuelo a Tampa?
DR: Salimos temprano con destino a Florida, allí estaba el equipo de Grandes Ligas. Cuando llegamos un carro especial nos esperaba, pues viajaba con John Hatting, mi compañero de AAA, quien es el primer Grandes Ligas de Guam en la pelota de Grandes Ligas.
PA: ¿Directo al estadio, al Tropicana Field, casa de los Devils Rays de Tampa?
DR: Sí. Fuimos directos. Llegamos y fuimos a saludar a los directivos del equipo, eso siempre no los enseñan en ligas menores. Fui y salude al Manager, el señor John Gibbons.
PA: ¿Qué te dijo Gibbons?
DR: Bueno, el me dio la bienvenida. Dijo en inglés: "welcome". Y además que estuviera listo, para lanzar en cualquier momento.
PA: ¿Y que le respondistes?
DR: Le dije que yo estaba listo, para cuando él quisiera utilizarme. (Jajajajajaja).
PA: ¿Llegastes a los camerinos, como fue eso?
DR: Fue emocionante. Fui a mi "locker" y allí estaba mi camiseta guindada, con mi apellido, lo que no vi fue mi pantalón, y que estaban buscando la medida correcta.
PA: ¿Número de la camiseta?
DR: Me tocó el 50.
PA: ¿Lo habías usado antes?
DR: Nunca, pero para estar en Grandes Ligas y si me quisieran dar el número 0, me lo pongo también. (jajajajaja)
PA: ¿Luego, cuando llegó el pantalón, qué vino?
DR: Me vestí y me fui al terreno. Allá nos estiramos, hicimos ejercicios y conversamos con los otros jugadores.
PA: ¿Con quién hablastes?
DR: Con varios, incluyendo al receptor boricua Bengie Molina.
PA: ¿Qué te dijo Molina?
DR: Fue claro, me dijo que en Grandes Ligas se juega con la misma pelota de siempre. Es lo mismo, no cambia, solo el escenario.
PA: ¿Nervioso?
DR: No. Aquí todos te tratan igual, te conversan, hacen relajos, para que entremos en confianza y no haya nerviosismo.
PA: ¿Empezó el partido.. A.J. Burnett abría por Toronto, cómo te sentistes?
DR: Me concentre en el juego. No sabes cuándo te llaman a lanzar y hay que estar listo. Empecé a estudiar a los bateadores, ellos no me conocen y yo ya empiezo a conocerlos.
PA: Burnett lanzó 7.0 entradas, a buen ritmo. ¿Qué aprendistes?
DR: Lo fundamental de Burnett fue tirar strikes. Tuvo rectas de 96, 97 y 98 y le batearon como si lanzara 80 millas. Aprendí mucho en mi primer día de Grandes Ligas. La velocidad no lo es todo, Burnett ganó cuando utilizó lanzamientos rompientes y las esquinas del plato.
PA: ¿Dónde estabas, viendo el juego?
DR: Estaba en la zona del bullpen. Junto al coach del bullpen.
PA: ¿Qué te gusto más?
DR: Me gusto ver a esos grandes ligas en el club house, jugando conmigo, con relajos.
PA: ¿Se acabó el juego y se acabó el primer día en las mayores?
DR: Se acabó el juego, pero seguí aprendiendo. Eso no para, las Grandes Ligas es un gran reto.
PA: Saludos a toda esa gente que te aprecia en Panamá.
DR: Un saludo a mi mamá, mi papá y a mis amigos, que siempre me escucharon y saben de mi sueño de llegar a Grandes Ligas. A mis amigos un abrazo, ellos me tuvieron confianza.
PA: Gracias Davis, cuidate y disfruta tu llegada a las mayores.
DR: Gracias a ti, saludame a Yitin y a todos allá.
Un día para no olvidar
Casi no pudo dormir la noche anterior a su primer día en las mayores.