El alero LeBron James vivió una jornada intensa de emociones durante el partido que su equipo del Heat de Miami ganó por 103-101 frente a los Timberwolves de Minnesota para celebrar sus 27 cumpleaños y la victoria número 400 como profesional en la temporada regular.
James, que consiguió 34 puntos, 10 asistencias y ocho rebotes en ese juego, admitió que el triunfo no fue fácil porque enfrenten tuvieron a un equipo difícil, con el base español Ricky Rubio de figura.