El Estadio Santiago Bernabéu acogerá un clásico europeo, un Real Madrid-Milan con sabor a historia, que el vicepresidente rossonero Adriano Galliani califica como “la madre de todos los partidos”, entre los dos equipos más laureados del Viejo continente, con 16 Copas de Europa sobre el terreno de juego.
Un duelo entre Real Madrid y Milan siempre es atractivo por la historia pasada. Los focos apuntan siempre al enfrentamiento entre los dos equipos con más Copas de Europa en sus vitrinas (nuevo contra siete).
La última vez que se vieron las caras hace seis años, en el caluroso regreso de Fernando Redondo al Bernabéu, se exhibieron Raúl González y José María Gutiérrez Guti. En esta ocasión, el segundo capitán no estará. Manuel Pellegrini no le ve plenamente recuperado del esguince de tobillo que sufría y se queda fuera.
Respira el Milan que siempre ha pretendido a Guti, admirado de su fútbol en cada encuentro que han medido fuerzas. Y lo hace también por la baja de Cristiano Ronaldo, que engrosa la lista de ausencias blancas por lesión junto a Metzelder, Gago y Van Nistelrooy.
Sí estará para liderar el juego del Real Madrid el brasileño Kaká, que se reencuentra a las primeras de cambio con su ex equipo en un día especial. En un estadio donde, curiosamente, el Milan nunca ha sido capaz de ganar en la Copa de Europa.