El español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic se enfrentan hoy en Roland Garros en una final en la que la gloria y la derrota pueden marcar a uno y otro, en la primera ocasión en la que ambos se miden por el título francés.
Mucho que ganar y también mucho que perder. Nadal busca el séptimo título en este grande, para adelantar al sueco Bjorn Borg, y empatar con los siete Wimbledon del estadounidense Pete Sampras. En París solo una mujer, la estadounidense Chris Evert, ha ganado siete veces (1974-75, 1979-80, 1983, 1985-86).
De ganar mañana, Nadal rompería la racha de tres finales del Grand Slam perdidas consecutivas contra Djokovic: Wimbledon y US Open 2011, y Abierto de Australia 2012, y evitaría una condecoración que a ningún jugador le haría mucha gracia: ser el primero en la historia en perder cuatro veces seguidas en la lucha por el título en un Grand Slam, desde que comenzó la era Open. Si gana Nadal, mantiene el número dos del mundo, pero si cede, el suizo Roger Federer le arrebataría ese puesto al de Manacor, a quien ya se lo robó tras ganar en Madrid, aunque le duró poco.