ES MODELO, atleta y con grandes deseos de llegar a ser una excelente profesional de la medicina. Esa es Liboria María Cuevas Morales, una chitreana soñadora, pero al mismo tiempo con los pies bien puestos sobre la tierra.
Esta chica de 19 años, posee muchos atributos que la han llevado a ganar y ser modelo y azafata de diferentes eventos locales (en el 2005 fue elegida la Mejor Modelo Novata de Azuero, participó en el Fashion Girl and Boys en Las Tablas y ha modelado para varios diseñadores nacionales), pero ella sabe que por su baja estatura no puede aspirar a desfilar en las grandes pasarelas.
"Liborín", como la llama su madre, es una muchacha delgada, con voz dulce, de piel canela, cabello rizado, mirada penetrante y cautivadora, extrovertida y jovial, aunque de baja estatura (1.64).
Consciente de esa realidad, la chitreana que también se desenvuelve como corredora de atletismo se ha fijado una gran meta en su vida, pero sabe que para lograrlo deberá sacrificarse y esforzarse mucho.
La llamada "modelo de la pista" desde siempre ha soñado con ser médico, pero los pocos recursos económicos de su familia no le permiten sufragar los gastos de la costosa carrera. Es por eso que ella, siendo una joven emprendedora aspira lograrlo, utilizando como herramienta o trampolín el deporte.
A través del atletismo, la herrerana de 16 años, representó a Panamá en el Campeonato Centroamericano Juvenil en Costa Rica, y con 17, lo hizo en el Mayor en Nicaragua, pero que además confiesa ser creyente en la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, pretende conseguir una beca para estudiar medicina en la citada isla.
Y es que Liboria proviene de una familia humilde, pero en la que también hace falta la figura paterna. Su madre, quien también fue corredora en maratones a nivel regional, es cajera en un minisuper y con un salario de apenas B/.120.00 mensuales, mantiene un hogar integrado por tres personas.
Su historia no ha sido fácil, pues la joven creció sin el cariño y apoyo de su padre a quien prefirió no mencionar. Durante su adolescencia tuvo que ayudar a su madre a cuidar a su abuelo que estaba enfermo de Alzheimer, quien murió hace dos años. "Nosotras vivimos momentos muy difíciles porque mi abuelo era como mi padre, yo lo quería mucho, ya que él me cuidaba de niña y me acompañaba al estadio cuando yo iba a correr", expresó con nostalgia Liboria, quien también manifestó que en una ocasión se vio obligada a hacer una colecta con sus tíos para poder comprar los chuzos "zapatos para correr" ya que el costo de los mismos superan los 90 balboas.
Con mucho esfuerzo de su madre, a los 16 años consiguió inscribirse en la agencia New Age Chitré Models and Talents y con el dinero que ha ganado en ocasiones ha ayudado en el hogar.
Hoy miércoles 8 de marzo, al celebrarse el Día Internacional de la Mujer, Liboria María Cuevas Morales, envió un mensaje de esperanza a todas las mujeres del mundo.
Ella piensa que "las mujeres no deben depender de los hombres, que aprendan a desenvolverse por sí mismas, porque lo importante es trazarse metas y cumplirlas, pues los sueños se hicieron para cumplirse".
Con ese mensaje la joven atleta y modelo, despidió la conversación mientras a cientos de kilómetros de distancia continuaba ejercitándose para mantenerse en condiciones óptimas de cara a futuras competencias.
Mientras espera la consecución de la beca, Liboria realiza un curso para ingresar a la carrera de Enfermería en el Centro Regional de Azuero.
De niña, Liboria acostumbraba coleccionar santos y hasta dormía con ellos para que la protegieran cuando se quedaba sola.
En una ocasión fue a una tienda en Chitré y compró una imagen color oscuro de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba. Su madre que había viajado a Panamá llegó con una igual, sólo que era de tez blanca.
Liboria anhela ganarse una beca para ir a estudiar a Cuba, pero también para conocer a la santa.
La chitreana se preocupa mucho por su imagen, ya que como toda modelo le gusta lucir bien.
Orgullosa de su tierra, casi siempre usa calcetines de color amarillo combinado con azul.