En cuatro días se sintetizan siglos de historia, que es el resultado de la amalgama a que dieron forma indios, negros y la aristocracia de la que hoy sólo quedan pasajes.
Según el profesor Julio Ortega, investigador antonero, Antón vivió su época de oro, que se desvaneció sólo cuando en 1945 se abre camino la carretera Interamericana. Así afectó el progreso de un pueblo que llegó a tener cinco hoteles y un cine conocido como el Teatro Collins, en la década de los ´40.
El Festival del Toro Guapo, es el resultado de ese progreso que se apoyó en una pujante ganadería en manos de familias que escribieron parte de la historia de Panamá.
La primera fecha que aparece registrada como fundación de Antón fue 1692, cuando se establece la primera hermita con prominentes familias. Y es que Antón fue por siglos un territorio fértil para la ganadería. En sus fiestas nunca hicieron falta los toros y así los juegos taurinos llegaban cada año para ser parte de ellas.
Así la creatividad de los antoneros dio pie a su propio "Toro" Bravo creando un maniquí para imitar a la bestia, hecho de madera y que es llevado sobre la cabeza de los hombres.
En 1967, el profesor Armando de León (q.e.p.d.) organizó, junto a un grupo de antoneros, el primer Festival del Toro Guapo, el cual se realizó un 11 de octubre.
Durante 34 años el Festival se ha venido desarrollando y para el profesor Ortega, el mismo encierra toda la cultura antonera en lo que se pone de manifiesto su vestuario, sus comidas, sus tambores, sus danzas e incluso las habilidades domésticas de su gente.
Una de las atracciones del Festival, es "La Vaca encutarrá". Esta tradición nace en la época de abolición de la esclavitud colonial. Esta curiosa práctica consiste en tumbar una vaca y ponerle cutarras en las patas.
Quienes practicaban el cuatrerismo desarrollaron el método de encutarrar a los animales para confundir a los ganaderos, al no saber de dónde veían o hacia donde iban las pisadas.
Esta tradición se incorporó al folclore de esta región del país y cada años se muestra como atracción del único festival antonero.