Asier Illarramendi, 23 años, perla de la Real Sociedad de San Sebastián, último fichaje de relumbrón del Real Madrid, capaz de gastarse 38.9 millones de euros para encontrar a un heredero de Xabi Alonso, se ha convertido en el fichaje español más caro en los 111 años de historia de la entidad madridista.
Illarramendi tendrá sobre sus hombros la responsabilidad de convencer al público del Santiago Bernabéu, siempre muy exigente con sus jugadores. Deberá ahuyentar una presión que a veces puede con futbolistas por los que desembolsaron cantidades astronómicas, y ser el español del Real Madrid más costoso no es cualquier cosa.
Hasta hoy, ese honor correspondía a Francisco Román Alarcón "Isco" y al propio Xabi Alonso, que costaron treinta millones de euros. Un peldaño por debajo, con 27, está Sergio Ramos, que dejó una buena cantidad de euros en las arcas del Sevilla.
Illarramendi aclaró que la decisión de fichar por el Madrid ha estado muy meditada con su entorno y ha llegado a la "conclusión" de que "es una oportunidad única e irrechazable", aunque tomarla "no ha sido nada sencillo". "Me ha costado lo suyo", pero "creo que es una buena decisión", ha señalado.
Ha recordado en este sentido que la Real Sociedad le ha dado "todo" lo que es. "Llegué siendo un niño, me voy siendo un hombre", ha indicado, antes de mostrar su agradecimiento a sus compañeros y a todos los empleados del club donostiarra del que no se ha querido despedir con un adiós, sino con un "hasta luego" porque, según ha comentado, siente a la Real.
"Es un club grande (Real Madrid) que lucha por títulos y será bonito luchar por eso", ha precisado.