Honduras, uno de los equipos más fuertes de la Copa Centenario que se disputa en el estadio Rommel Fernández, no está completo. Desde las gradas un jugador mira angustiado por no poder participar, se trata del hondureño Carlos Pavón, quien vino a Panamá a respaldar a su equipo. Pavón se recupera de una cirugía realizada en su rodilla derecha, tras lesionarse durante un entrenamiento con el Nápoli de Italia el año pasado.
Es muy difícil estar sentado y ver a los compañeros desempeñarse, cuando a uno le gusta jugar, comentó Pavón tras el partido del pasado martes en la noche. El fútbol siempre tiene cosas buenas y malas, una de ellas ha sido esta lesión. Estoy descansando, pero decepcionado, agregó.
El atacante hondureño confía en sus compañeros el volante Amado Guevara y el atacante Milton Núñez. Ellos saben lo que hacen, son grandes profesionales y están preparados para cualquier situación.
"El estar aquí me sirve de todas formas, después de sufrir una lesión muy complicada. Acá estoy con mis compañeros, a los que animo a diario y ellos me animan a mí"", señaló. Pavón estará durante todo el torneo regional, que culminará el 23 de febrero.
Pavón fue uno de los pilares en el ataque de la selección de Honduras que estuvo muy cerca de la clasificación al mundial del 2002, y será uno de los hombres que necesitará la escuadra centroamericana con miras al nuevo proceso para el mundial de Alemania del 2006.
Su capacidad como atacante lo llevó al fútbol de Italia, comentan sus compañeros. En una práctica de rutina con el Nápoli, el hondureño se lesionó la rodilla derecha y tuvo que someterse a una operación hace tres meses y medio.
"La recuperación marcha bien"", dijo Pavón, agregando que está tomando con calma su rehabilitación. No hay que apresurarse. El ímpetu de estar lo más antes posible puede ser peor.
Pavón estima que entre cinco a seis meses podría estar en condiciones de volver a la cancha con el Nápoli, club al que llegó después de pasar por el Morelia de México y el Udinese de Italia.