El panameño Allan Lewis, considerado el pelotero más rápido y mejor robador de bases en la historia del béisbol panameño, se reportó ayer al Estadio Nacional Rod Carew, decidido a ayudar al equipo que entrena Héctor López, con miras al Segundo Clásico Mundial de Béisbol.
"Había tomado la decisión de no ir por la renuncia de Lino Díaz, pero Héctor me llamó, habló conmigo y decidí cambiar de opinión", manifestó Lewis, ganador de dos Series Mundiales con los Atléticos de Oakland.