Panamá se convirtió ayer en el verdadero centro del universo y el renovado Estadio Rommel Fernández fue sede del mejor espectáculo de los últimos años en suelo patrio.
La mayor constelación de estrellas del fútbol de este planeta se congregó en el “Coloso de Juan Díaz”, en un hecho histórico para toda la región y que convirtió a nuestro terruño en el centro del universo del fútbol.
Desde muy temprano comenzaron a llegar una gran cantidad de fanáticos extranjeros, bien identificados con sus banderas de origen, y en unión a los istmeños, comenzaron a llenar el mítico coliseo.
Las horas se acercaban y el cielo se oscurecía, pero esto no logró intimidar a los espectadores que veían cómo la lluvia llegaba como un refresco celestial que le transmitía energía, para gritar cada uno de los goles.
Al final fue inevitable, el vital líquido comenzó a caer de manera precipitada, pero como él es toda bendición, anunció un buen presagio, que Messi y sus amigos se asomaban en el túnel del Rommel Fernández.
De repente, todo quedó en silencio y los fanáticos presentes en el Rommel solo observaban a los jugadores que poco a poco pisaban el verde engramado: Kuranyi, Vieri, Milito, Lucio, Morientes, Palermo... por mencionar algunas de las luminarias que se dieron cita para poner el fútbol y la magia. Todas estas estrellas se veían ansiosas, con deseos por deleitar al público con sus habilidades.
Y sin perder más tiempo el silbante argentino, Horacio Elizondo, tomó el pito y dio la orden de inicio de la fiesta más esperada en Panamá.
Desde el primer minuto se mostró la calidad de cada uno de los presentes. El grito de la multitud no se hizo esperar cuando “Lio” regalaba destellos de su magia a los presentes.
Jugadores ya en retiro como Cafú y Davids, confirmaban que no hay futbolista viejo, porque a pesar de su veteranía hacían gala de la experiencia adquirida en las mejores ligas del mundo.
Pero el grito de gol no se hizo esperar, apenas a los siete minutos, Fernando Morientes aprovechó un error en la zaga para poner arriba a El Resto del Mundo.
De ahí en adelante, "Los Amigos de Messi" controlaron del balón y a los 13 minutos Lucio, en una tremenda jugada en el área, hizo olvidar que es defensa e igualó el marcador como los grandes.
La presión de los blancos no mermó con el empate, sino que se intensificó, y al minuto 33 Messi convirtió el gol que le hizo falta a su selección en el pasado mundial.
Seguido, las acciones se detuvieron y Nelson "El Ruso" Barahona saltó a la cancha al igual que Blas Pérez.
Al final de la primera mitad, "La Pulga" volvió romper las redes para aumentar el marcador.
En el complemento, los otros dos nacionales, Gabriel Gómez y Jaime Penedo ingresaron a la cancha, donde también lucieron su talento.