Alemania, Brasil, los dos más grandes equipos que han participado en las copas del mundo, se disputaran la versión del 2002. Ambos equipos han estado en 6 finales cada uno, los germanos han ganado 3 y perdido en igual cantidad de veces. Mientras los brasileños han llevado a sus vitrinas 4 copas y han sido derrotado 2 veces. Cifras impresionantes, que asombran.
Ambos son dueños de diferentes estilos, que llevan al mismo objetivo, la victoria. Se habla de que el Brasil de Felipao no tiene equipo y basa su juego en individualidades, mientras que en la Alemania, de Voeller sobresale su colectividad. Falso, ambos tienen rutilantes individualidades y juego en conjunto. Siempre los han tenido.
El Brasil del 58, 62, 70 y 94 se comportaba como equipo a pesar de tener grandes figuras como Garrincha, Pelé, Jairzinho, Tostao, Romario o Cafú. Mientras estrellas alemanas salen a relucir si se peinan los anales de las copas: Seeler, Muller, Breitner, Walter, Beckenbauer, Haller, Maier.
Entonces tenemos que se enfrentarán dos escuelas, que tienen jugadores con personalidad, con arrojo, con garra y que saben que son los máximos exponentes de sus respectivas naciones. Los alemanes y los brasileños no se temen. Ambos están convencidos de que sus argumentos son validos y que pueden vencer a los de su oponente. De que la suerte, la concentración o cualquier factor inesperado puede dar la victoria.
Voeller arengó a sus jugadores con una frase que se hará celebre: “ no siempre gana el que juega mejor”. Mientras Felipao convence a sus jugadores de que la humildad, de su habilidad para ser competitivos.
Auguro una final muy disputada, que se jugará a todo o nada, se puede llegar a tiempos extras y a un dramático gol de oro que elevará al ganador a la cumbre del Olimpo y al perdedor a los infiernos de la desesperación por saber que dejaron escapar la copa.
Un pase al cielo o al infierno
El Brasil del 58, 62, 70 y 94 se comportaba como equipo a pesar de tener grandes figuras como Garrincha, Pelé, Jairzinho, Tostao, Romario o Cafú. Mientras estrellas alemanas salen a relucir si se peinan los anales de las copas: Seeler, Muller, Breitner, Walter, Beckenbauer, Haller, Maier.