La celebración de las fiestas patrias parece haber recobrado algo de su sentido original. Por lo menos, esa es la impresión que nos quedó después de observar los desfiles que se realizaron esta semana, en la capital.
Las delegaciones cumplieron con el orden y el tiempo que estaban señalados, con lo que el repicar de los tambores y el silbido de los clarines cesó dentro del tiempo calculado, evitándole a los espectadores el suplicio de estar apostados en la ruta del desfile ya entrada la noche, mientras que los marchantes tuvieron el tiempo y el espacio suficiente para ejecutar las rutinas que practicaron por meses y regresar a sus hogares en horas razonables.
Para el próximo año, se plantea el reto de persuadir a todas las bandas para que ejecuten tonadas patrióticas que estén en consonancia con la celebración.
No será tarea fácil, pero por lo visto este año, definitivamente que antes faltó voluntad política y determinación de las autoridades, especialmente del Ministerio de Educación, los que nunca fueron conscientes de que hacer valer el respeto y orden, también es una manera de hacer patria.
Más comentarios sobre el Miró. Resulta lamentable que un jurado internacional del Concurso Nacional Ricardo Miró denunciara que fue objeto de un intento de soborno por parte, supuestamente, de alguno de los concursantes, sin decir quién lo hizo. Parece que aún no ha aportado pruebas. Y claro, resulta aún más lamentable, que al no brindar el nombre del que incurrió en el intento de soborno, manchara a todos aquellos que participaron en dicho concurso y quizás hasta la seriedad del mismo, pues afecta a todos y todo. Si su intención era buena - lo que no dudamos- la forma en que lo hizo no fue la más feliz, y con ello pienso que lastima injustamente la honra de mucha gente. Lo menos que hoy le queda, luego de lo actuado, es decir quién fue, para darle a la ciudadanía panameña suficientes elementos para juzgar el asunto. Más aún, si resulta ser el denunciante alguien al que se tuvo la gentileza de invitar al país como jurado del concurso literario más importante con que contamos.
Discrepan con Mejías. Hasta hoy me enteré sobre su escrito. Hace lo que hacen a quienes les conviene hacer creer que esta sinvergüenzura no pasó. Sí, fue cierto, pero usted prefiere criticar al jurado y no el delito. En el Miró hay historias de trampas y se sabe que se cuela la información. Usted ataca al mensajero. Eso no lo hace mejor ciudadano. Descubran toda la verdad, es lo importante para sancionar al tramposo. Delfin
Evento social. Egbert, excelente cuento el que publicaron esta semana. Refleja una realidad muy propia de algunos panameños. También es un llamado a la conciencia ciudadana para que sepamos que no se debe festinar con el dolor ajeno. Un funeral es eso, un funeral. Felicidades al autor por su habilidad para hacer una crítica a través de un vehículo tan efectivo con lo es un cuento. Mario Ríos.