Lo prometido es deuda. Desde tempranas horas del sábado, cientos de niños de Plaza Amador, Santa Ana y El Chorrillo invadieron las instalaciones de Plaza Amador, para aprender y conocer personalmente a uno de sus grandes ídolos de la actualidad: el vallista panameño Bayano Kamani.
El atleta panameño, quien estuvo en la final de los 400 metros con valla en las pasadas Olimpiadas de Atenas, sacó tiempo en esta segunda ocasión que visita Panamá e hizo un espacio en su apretada agenda de trabajo para compartir vivencias y anécdotas con cientos de niños de tres corregimientos populares de nuestro país.
El atleta, debidamente uniformado para la ocasión, estuvo en la legendaria Plaza Amador, explicándole a los niños los puntos más importantes de la forma en que por medio del deporte se pueden conseguir cosas importantes.
Este atleta, quien se convirtió en un símbolo de esperanza para Panamá junto con Eileen Coparropa en Atenas, Grecia, fue invitado por el Instituto Nacional de Deportes a realizar una serie de clínicas en las ciudades de Panamá y Colón.
Kamani, hablando en un lenguaje sencillo y estimulante, se dirigió y dio palabras de aliento a los niños, quienes desde tempranas horas esperaban su presencia.
Ellos, con gorras, suéteres deportivos y gorras, estaban allí con sus padres, para recibir las enseñanzas, no sólo a nivel deportivo, sino como dedicarse completamente al estudio para triunfar en la vida.
El atleta panameño explicó y habló a todos los presentes, entre ellos muchos deportistas y futbolistas de la conocida Plaza Amador y lugares aledaños.
Los pequeñines, todos dePlaza Amador, El Chorrillo y Santa Ana, no perdieron el más mínimo tiempo.
Bien desayunados y prestos a recibir las enseñanzas del atleta, se hicieron acompañar de sus padres y demás familiares.
Kamani, quien llegó en forma puntual, acompañado de directivos del Instituto Nacional de Deportes y de la Federación Panameña de Atletismo, inició el trabajo con su herramienta favorita: los obstáculos de carrera.
Kamani hizo énfasis en la forma correcta de entrenar y de saltar una valla, pues su conocimiento en la materia aporta a la juventud, sobre todo en transmitir el mensaje de trabajo y deporte.
El atleta también recibió un reconocimiento del barrio, quien le dio una recompensa espiritual, por lo bien que representó a Panamá en la final del evento olímpico.
Kamani agradeció a todos los presentes y reconoció que en la juventud es donde está el futuro. Hoy, martes, en un acto muy importante el atleta dictará otra clínica a los estudiantes del Instituto Nacional y el miércoles lo hará a los atletas de Colón, en el Armando Dely Valdés
Además Kamani estará en la presentación e inauguración del campeonato nacional menor de atletismo, donde su presencia será muy importante.
Un salto de esperanza
El atleta panameño que brilló en las Olimpiadas de Atenas sacó tiempo en su rutina para atender a los niños de Plaza Amador, Santa Ana y El Chorrillo.